15 de julio de 1941: nace Rodolfo Enrique Fogwill
La obra de Fogwill fue traducida a varios idiomas y abarca todos los géneros: novela, cuento, poesía y ensayo.
La obra de Fogwill fue traducida a varios idiomas y abarca todos los géneros: novela, cuento, poesía y ensayo.
“Estudié medicina, letras, filosofía, matemáticas, canto, música, francés, inglés, alemán, rudimentos de griego y latín, y olvidé casi todo. Enseñé metodología, estadística, teorías de la comunicación, teorías de la ideología y sociología: no aprendí casi nada. Fui publicitario, investigador de mercado, redactor, empresario, especulador de bolsa, terrorista, estafador, columnista especializado en muchísimos medios, profesor universitario y consultor de empresas”, le reveló en una entrevista a Graciela Speranza. Sociólogo interesado en la semiótica y el lenguaje publicitario, exitoso consultor de mercado de grandes tabacaleras, escritor laureado por Coca-Cola, editor independiente de colegas admirados y marginados, poeta, novelista que imaginó las atrocidades de la Guerra de Malvinas, lúcido analista que auscultó la transición democrática, advirtió sobre el legado cultural de la dictadura y reflexionó sobre la cultura política argentina. Fogwill a secas. Cada movimiento fogwilliano sugiere un inquietante patrón: pensar en lo que no se debe, hasta que duela.
Decir que fue un gran polemista y provocador es sólo una anécdota ante la potencia de su escritura, que entre los años 70 y 80, ya instalará su temario, como una marca de agua o forma de vida: el sexo, el consumo, el juego y las fantasías de la clase media argentina, todo encerrado en un conjunto de saberes para ser revelado como una matriz económica de intercambio de mercancías y deseos.
Entre sus obras se destacan: El efecto de realidad (poemas, 1979), Mis muertos punks (cuentos, 1980), Los Pychyciegos (novela, 1983), Pájaros de la cabeza (cuentos, 1985), Vivir afuera (novela, 1998), En otro orden de cosas (novela, 2002) y Últimos movimientos (poemas, 2004). En 2003 obtuvo la beca Guggenheim y en 2004 el Premio Nacional de Literatura.
Su archivo personal fue donado en el año 2022 a la Biblioteca Nacional Mariano Moreno por sus cinco hijos: Andrés, Vera, Francisco, José y Ana, como un modo de preservar el legado de quien fuera uno de los autores fundamentales de la literatura y del pensamiento político y social de las últimas décadas en la Argentina.
En noviembre de 2024, el Museo del libro y de la lengua inauguró la muestra Fogwill: muchacho punk, donde se exhibió el archivo y se revisó su mirada incisiva, siempre a contrapelo de cualquier corrección política, como un ejercicio ineludible y sorprendente de su obra. Alguna vez manifestó que “escribir es pensar, y es un slogan mío”. Falleció el 20 de agosto de 2010.