En su juventud izquierdista ejerció el periodismo de combate en tanto se abocaba a sus investigaciones en filología clásica y desplegaba su pensamiento a través del ensayo político, en una deriva que lo condujo a simpatías nacionalistas. En 1897 publicó su primer libro, Las montañas del oro, de impronta simbolista, al que siguieron títulos como Los crepúsculos del jardín (1905) y Las fuerzas extrañas (1906) en el que con fuerte influencias esotéricas dio inicio a la literatura fantástica en el país. Lunario sentimental (1909) y Odas seculares (1910) fueron su definitiva consagración como poeta. El imperio jesuítico, de 1904 y La guerra gaucha (sobre Güemes), de 1906, muestran su preocupación por la elaboración histórica que desplegará en libros como Sarmiento (1911), El payador (1913), en el que interpreta el Martín Fierro como poema épico fundacional y su inconcluso Roca. En 1915 asumió la dirección de la Biblioteca Nacional de Maestros. Los años 20 están marcados por su prédica nacionalista y autoritaria, que lo condujo a escribir el programa del golpe de Estado de 1930 contra Hipólito Yrigoyen. En 1924 había recibido el Premio Nacional de Literatura y en 1928 presidió la Sociedad Argentina de Escritores. El 18 de febrero de 1938, atribulado por la presión de su hijo, comisario de la policía, para que rompiera su vínculo amoroso con una amante, se quitó la vida en un recreo del Delta. La fecha de su natalicio fue proclamado el día del escritor.
La Biblioteca Nacional cuenta con numerosos manuscritos del escritor.