Desde muy joven participó de los debates históricos y literarios vinculados a la organización nacional bajo una óptica cifrada en el catolicismo al que imprimía una fuerte preocupación social. Hábil orador y polemista, defendió la libertad de culto, la educación plural y democrática, e incluso en su obra El génesis de nuestra raza (1861) rebatió las ideas racistas de la época sosteniendo la unidad del género humano.
Fue fundador de la Acción Católica, rector del Colegio Nacional, profesor de Derecho Constitucional, diputado nacional y fundador de la Unión Cívica Radical. Participó del Congreso Pedagógico de 1882, defendiendo la enseñanza religiosa cuestionada por Roca. Como pedagogo organizó las escuelas de la Provincia de Buenos Aires e instauró la enseñanza de la historia argentina. Entre sus obras se destacan Ensayo histórico sobre la revolución de los comuneros del Paraguay en el siglo XVIII, La política liberal bajo la tiranía de Rosas y sus clases reunidas en Lecciones sobre la Historia de la República Argentina y Curso de Derecho Constitucional.